El fitness y el embarazo, parte 2



En el último post, Xisco Serra nos hablaba de las distintas actividades que se pueden realizar durante el embarazo. Hoy continuaremos con esta temática, pero profundizando no tanto en el qué, sino en el cómo.

Foto de Fitnotic.com

Las 13 pautas básicas para hacer ejercicio seguro durante el embarazoYa sabemos que realizar ejercicio es muy sano y conlleva muchos beneficios, pero durante el embarazo habrá que hacerlo con precaución. Tanto si se trata de una deportista que quiere seguir haciendo ejercicio durante el embarazo, como una persona muy sedentaria que desea ser más activa porque sabe que es bueno para el bebé, debe tener en cuenta las siguientes 13 reglas para asegurar que la actividad elegida sea sana para ella y su bebé.


1. Consultarlo antes con tu ginecólogo
Si antes de quedarse embarazada ya hacía ejercicio, y lleva un embarazo sano y sin problemas, lo más probable es que pueda seguir practicando las mismas actividades de antes, adaptándolas y modificándolas a cada embarazada en concreto.
Esta regla básica tiene algunas excepciones, por lo que debe hablar con su médico y también con su Entrenador Personal profesional acerca de la rutina de ejercicios que se planea hacer para cerciorarse de que no sean peligrosas.

Si llevaba una vida sedentaria y va a empezar a hacer ejercicio ahora habrá que trabajar bajo la supervisión de un Entrenador Personal experimentado que pueda guiar los ejercicios para principiantes más adecuados.


2. Consumir más calorías
Consumir de 300 a 500 calorías adicionales diariamente será necesario durante el embarazo, sobre todo si está haciendo ejercicio físico. Como no, hay q asegurarse de alimentarte bien para mantener el organismo fuerte y bien nutrido. En otro capítulo hablaremos de la nutrición de la mujer embarazada, pero no nos detendremos en esta ocasión.

3. Evitar completamente los deportes peligrosos
Evitar los deportes de contacto, así como las actividades en las que pueda perder el equilibrio, como cabalgar o montar en bicicleta. Durante el embarazo el cuerpo produce la hormona relaxina, cuya función es darles mayor flexibilidad y elasticidad a las articulaciones y así prepararlas para el parto. El problema es que esta hormona relaja todos los ligamentos y articulaciones del cuerpo, haciendo que esté más susceptible a torceduras y lesiones si sufre una caída.

4. Vestir ropa apropiada
La ropa cómoda y suelta, de tela transpirable asegurado que el sujetador proporcione un buen soporte a la vez que elegir zapatillas deportivas del tamaño adecuado y que ofrezcan un buen apoyo. Si los pies están levemente hinchados y los zapatos aprietan, es conveniente guardarlos de momento y comprar unos nuevos. Es muy común que los pies se hinchen y se necesite usar calzado media talla más grande durante el embarazo.

5. Hacer ejercicios de calentamiento antes de empezar
Los ejercicios de calentamiento sirven para preparar los músculos y articulaciones para la actividad física y para aumentar lentamente la frecuencia cardiaca. Si los saltamos y pasamos directamente a un nivel de actividad más fuerte antes de que el cuerpo esté listo, podría lastimarse los músculos y ligamentos, además de sentir más dolores y agujetas al día siguiente. 
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6. Beber agua suficiente
Bebe agua antes, durante y después de hacer ejercicio. Si no lo hace se podría deshidratar, lo cual puede provocar contracciones y aumentar la temperatura, muchas veces alcanzado niveles que pueden ser peligrosos para ella y su bebé. Algunos expertos consideran que aunque no haya una recomendación estándar acerca de la cantidad de agua que las mujeres embarazadas deben beber al hacer ejercicio físico, una buena regla es beber un vaso (250 mililitros) antes de empezar la actividad, un vaso cada 20 minutos mientras haces ejercicio, y otro más al terminar. Recordar que en los días más calurosos y húmedos necesitará, obviamente, beber más. 

7. No hacer ejercicio tumbada boca arriba
Después del primer trimestre, debe evitar acostarte de espaldas. Esta posición presiona una de las principales venas del cuerpo, la vena cava, haciendo que disminuya el flujo sanguíneo al cerebro y al útero, y podría sentir mareos, falta de aire o náuseas. Algunas mujeres se sienten cómodas en esta posición, pero esto no significa que no haya sido afectado el flujo de sangre hacia el útero. Si se coloca un cojín o una almohada bajo la cadera o el glúteo derecho, podrá descansar en una posición casi horizontal sin comprimir la vena cava. 

8. Mantenerse en movimiento
Si permanece de pie sin moverse por largos periodos de tiempo, como cuando entrenamos con pesas o se hacen posiciones de yoga, el flujo sanguíneo que llega al útero podría disminuir y la sangre podría acumularse en las piernas, haciendo que se maree. Mantenerse en movimiento cambiando frecuentemente de posición o caminando sin moverse del sitio es una buena alternativa.

9. Disminuir la intensidad de la actividad
No se debe realizar ejercicio hasta que esté completamente exhausta. No es necesario ni conveniente llegar a ese punto de intensidad. Como norma: si no puede hablar con facilidad mientras hace ejercicio, habrá que disminuir el ritmo. Lo importante es estar atenta a las señales del cuerpo y aplicar el sentido común.

10. No acalorarse
Evitar acalorarse demasiado, sobre todo durante el primer trimestre, que es cuando se están desarrollando los principales órganos del bebé. Aunque no hay pruebas científicas de que esto sea peligroso para los bebés humanos, algunos estudios con animales parecen indicar que el acaloramiento puede causar malformaciones congénitas.
Durante el embarazo, circula más sangre por el cuerpo y el metabolismo se acelera, haciendo que se sienta más calor de lo normal, y mucho más al hacer ejercicio. Puede sobrecalentarte más rápido de lo normal, incluso antes de tener barriguita.
Las señales de que te estás acalorando cambian de una persona a otra, pero observemos si suda demasiado, si el calor la hace sentir muy incómoda o si tiene mareos o falta de aire. En los días muy calurosos y húmedos no conviene hacer ejercicio, o en cualquier caso, hacerlo dentro, en una sala con buena ventilación y aire acondicionado. 
Aunque suene repetitivo, será muy importante que se hidrate, o sea que no dejes de beber mucha agua. 

11. Levantarse lentamente
A medida que crece la barriga, el centro de gravedad cambia, por lo cual siempre que cambie de posición debe hacerlo con cuidado. Si se levanta demasiado rápido puede marearse o perder el equilibrio y caerse.

12. Enfriarse y estirar al finalizar
Cuando termine el ejercicio es importante disminuir poco a poco el ritmo, caminando sin moverse del sitio durante algunos minutos y luego estirándose. La frecuencia cardiaca aumenta durante el embarazo y puede tardar hasta 15 minutos en regresar al nivel de descanso después de una actividad física.

13. Acostumbrarse a hacer ejercicio
Proponerse incorporar el ejercicio a la rutina cotidiana es la mejor forma de empezar. Es menos duro para el cuerpo adaptarse a hacer ejercicios físicos con regularidad que intercalar largos periodos de inercia con ratos de actividad. Después de haberlo hablado con el ginecólogo, podrá realizar con seguridad ejercicios moderados durante 30 minutos o más, todos (o casi todos) los días de la semana. 

Foto de elembarazo.net

Espero que tanto los consejos que os dimos en la primera entrada como las 13 pautas os hayan resultado interesantes y podáis aplicarlas durante todo este tiempo de feliz espera.

Xisco Serra
XS Personal Trainer
www.xiscoserra.com


El Fitness y el embarazo, parte 1


Como Entrenador Personal, resulta curioso que últimamente me estoy encontrando numerosos casos de embarazadas entre mis clientas.

En ocasiones, ya sea por miedo o simple desconocimiento, son ellas mismas las que dejan de venir a las instalaciones deportivas, y es precisamente por este motivo que he pensado que merecería la pena tratar estos casos al menos de un modo generalizado para ayudar a dar unas pinceladas de información y poder realizar después un trabajo mucho más personalizado con cada una de ellas.

Foto de parentsbabies.com
Los beneficios del ejercicio físico durante el embarazo

Hacer ejercicio durante el embarazo tiene resultados maravillosos para la salud de la futura madre. Mejora su estado de ánimo, le ayuda a dormir mejor y disminuye los dolores y molestias típicos del embarazo. También se “entrena” para el parto, fortaleciendo los músculos y mejorando la resistencia, y hace que recupere más rápidamente la forma después del nacimiento de su bebé.
La actividad física ideal es la que ejercita el corazón, mantiene el cuerpo flexible, controla el aumento de peso y prepara la musculatura sin que esto represente un esfuerzo exagerado, ni para ella ni para el bebé.
Las actividades que sugerimos a continuación suelen ser seguras para las mamás embarazadas, aunque algunas no las puedan hacer durante los últimos meses de embarazo. Sin embargo, siempre es recomendable consultar con el ginecólogo antes de empezar un programa de ejercicios físicos.

Podemos dividirlas en:

Ejercicios cardiovasculares

  • Caminar: Es una de las mejores actividades cardiovasculares para las mujeres embarazadas, y las mantiene en forma sin castigar las rodillas y tobillos. Otra ventaja es que se puede hacer en cualquier lugar, no requiere ningún equipo especial aparte de un buen par de zapatos, y es una forma de ejercicio segura durante los nueve meses de espera.

  • Nadar: Los médicos y entrenadores físicos consideran la natación el mejor ejercicio para las embarazadas y también el más seguro. La natación es ideal porque trabaja los músculos de las piernas y brazos, ofrece beneficios cardiovasculares, y permite que la futura mamá se sienta ligera en el agua a pesar de su aumento de peso.

  • Ejercicios aeróbicos de bajo impacto: Una de las ventajas de inscribirte en una clase de ejercicio aeróbico es que te dedicarás al ejercicio en un horario específico y consistente. Además, al inscribirse en una clase especial para embarazadas podrá disfrutar de la compañía de otras futuras mamás, y tendrás la seguridad de que todos los movimientos son sanos para ambos.

  • Bailar: Puedes hacer ejercicio beneficioso para el corazón bailando al ritmo de su música favorita en su propia casa. Lo único que se debe evitar en estos casos son los saltos y las piruetas.


Ejercicios de flexibilidad y fuerza

  • Foto de icpmuseumstore.org
    Yoga: Los ejercicios de yoga pueden ayudar a fortalecer los músculos y mantener a la embarazada flexible, con la ventaja de que no ejercen nada o casi nada de impacto sobre las articulaciones. Sin embargo, si desean trabajar también el corazón, tendrán que añadirle dos o tres días de caminatas o natación a su programa semanal de ejercicios de yoga.

  • Estiramiento: El estiramiento es fantástico para mantener la elasticidad, relajar los músculos y prevenir lesiones. La mejor forma de finalizar la actividad cardiovascular es realizando algunos ejercicios de estiramiento.

  • Ejercicios con pesas-tonificación-Fitness: Si antes de quedarse embarazada ya hacías ejercicios con pesas no hay razón para dejar de hacerlo, aunque a la mayoría de las mujeres se les aconseja que levanten menos peso (para compensarlo, pueden aumentar las repeticiones y seguir obteniendo buenos resultados). Si toman las precauciones necesarias y cuidan la técnica, haciendo movimientos lentos y controlados, los ejercicios con pesas serán una manera excelente de tonificar y fortalecer los músculos. 

En el próximo artículo os hablaremos sobre "Las 13 pautas básicas para hacer ejercicio seguro durante el embarazo", algo a tener muy en cuenta antes de ponernos a ello.
¡Hasta pronto!




Xisco Serra
XS Personal Trainer
www.xiscoserra.com


La proteína: un elemento esencial para la vida sana


Las proteínas sirven para desarrollar nuevos tejidos en la época de crecimiento (infancia y adolescencia) y para reparar y renovar los tejidos en etapa adulta. En ambas tareas se convierten en un factor importante y debemos cuidar  su ingesta, además de ser conscientes sobre cuáles son los beneficios exactos y los momentos idóneos para tomarlos.


Necesidades Mínimas de Proteínas (aproximadas)

Bebés: entre 0.9 y 1 gramo por cada kilogramo de peso
Niños: 0.8 gramos por kilogramo
Niños mayores y adolescentes: 0.4 gramos por kilogramo
Adultos: 0.36 gramos por kilogramo
Mujeres embarazadas o que se encuentran amamantando: Deben duplicar lo necesario para los adultos, es decir, unos 0.72 gramos de proteína por cada kilogramo que pesen.

Funciones diferentes

Todas las células del organismo necesitan esta sustancia, desde los músculos hasta las uñas y los huesos, en todas las edades.
También son imprescindibles para crear enzimas que ayudan a digerir los alimentos y producen anticuerpos y hormonas que combaten las infecciones y mantienen el correcto funcionamiento del organismo.

El cuerpo humano puede producir muchos de los aminoácidos que forman las proteínas, pero ocho de ellos sólo se pueden obtener a través de los alimentos. Esos elementos son la isoleucina, la fenilalanina, la valina, la treonina, la metionina, el triptofano y la lisina. Durante la infancia, también tendremos en cuenta la histidina como un aminoácido esencial, porque el cuerpo humano no produce el suficiente para cubrir las necesidades en esa época.

Las proteínas que contienen todos los aminoácidos esenciales son las denominadas “de alta calidad” o “de alto valor biológico” y se encuentran en los alimentos de origen animal, como carnes, huevos, lácteos y pescado.

Por el contrario, las que carecen de alguno de esos elementos son incompletas, y al aminoácido que falta se le denomina limitante. Según esta idea, la mayor parte de las proteínas de origen vegetal son incompletas, a excepción de la de la soja.

La proteína y la energía


El ser humano necesita ingerir proteínas, ya que constituyen el elemento estructural elemental de todas las células del cuerpo, y sobre todo, de la masa muscular, como ya hemos explicado.
Asimismo, las proteínas protagonizan las reacciones químicas que permiten la transformación de los alimentos en energía y posibilitan la composición de compuestos destinados a la reconstrucción y el mantenimiento de los tejidos.

Ahora bien, la finalidad de las proteínas no es la de generar energía, ya que esa es una misión propia de los hidratos de carbono y las grasas. Sin embargo, existen dos circunstancias en las que sí desempeñan esta función: cuando se consumen más proteínas de lo estrictamente necesario, y cuando no se come lo suficiente para satisfacer las necesidades energéticas. Por ello, cuando el ser humano come menos de lo que necesita y hay una disminución de proteínas en el organismo, también habrá una reducción del tamaño de los órganos involucrados en la digestión (por ejemplo, el estómago), así como un decrecimiento de la masa muscular.



¿Cuáles son las enfermedades relacionadas con la falta y el exceso de  proteínas?

EXCESO DE PROTEÍNAS
Pero también existen contraindicaciones en las personas que abusan en exceso del consumo de proteínas. En el caso de aquellos que consumen demasiadas proteínas y no las queman apropiadamente, el organismo no es capaz de almacenarlas y las convierte en ácidos grasos, azúcares, amoniaco y amina, lo que afecta al hígado y a los riñones, ya que no pueden filtrar tantos residuos tóxicos de una forma eficaz.

FALTA DE PROTEÍNAS
La falta de proteínas produce serios efectos en el cuerpo humano, especialmente la falta de triptofano, lisina y metionina. La principal problemática por esta causa se sitúa en los países del denominado Tercer Mundo, donde las tasas de malnutrición son elevadas. No ingerir las proteínas suficientes afecta al desarrollo de la capacidad intelectual, y también reduce las defensas para luchar contra virus y bacterias al afectar al caudal de leucocitos. En los países desarrollados, estas carencias suelen producirse sin embargo por dietas no adecuadas, en enfermos convalecientes y en personas que rechazan alimentarse de otros seres vivos (vegetarianos y veganos).

¿Y en qué fuentes alimenticias podemos encontrar este nutriente?

TABLA DE EQUIVALENCIAS
100 gr pechuga pollo= 22,4 gr proteínas
100 gramos de filete de ternera = 20,7 gr proteínas
100 gr filete de cerdo = 19,9 gr proteínas
100 gr merluza = 17 gr proteínas
100 gr lenguado = 16,9 gr proteínas
100 gr de clara de huevo = 11 gramos de proteínas

Recuerda que las bandejitas de Live20 y toda la gama de productos Clarou son una fuente sana y rica en proteínas de alta calidad para tu cuerpo. Además, la clara de huevo tiene un 15% de proteínas diluidas en agua, por lo que su contenido graso es prácticamente insignificante.

La celulitis, esa gran conocida


La celulitis, tal y como la conocemos mayoritariamente, es un problema intrínseco de la mujer y va unido a un proceso hormonal y circulatorio.

Podríamos definirlo como una acumulación localizada de grasa y líquidos y, siendo realistas, una vez instaurada resulta verdaderamente difícil de eliminar, aunque por supuesto NO es imposible.

¿Tenemos entonces alguna solución? una alimentación adecuada, realizada conjuntamente con un programa de ejercicio físico específico, evitará que vaya a más e incluso nos permitirá reducirla notablemente.

Es importante llevar una dieta con las calorías ajustadas. Es decir, que tu aporte energético no sea superior al que necesitas y en consecuencia no engordes (déficit calórico). Si tienes sobrepeso y adelgazas, tu celulitis también mejorará. 

Así pues, os propongo algunas pautas verdaderamente importantes para que vosotras especialmente, las chicas, las tengáis en cuenta.

Evita los azúcares

Una dieta anticelulitis debe ser baja en grasas saturadas (evita las carnes grasas, mantequilla, embutidos...) y en azúcares simples, de absorción rápida (pasteles, dulces, chocolate, azúcar, miel...)

La fruta pude ser muy sana, pero si padeces esta antiestética molestia no tomes más de dos piezas de fruta al día. El principal azúcar que contiene la fruta (fructosa) se transforma muy fácilmente en grasa y pasa a engrosar tu celulitis.

Las verduras, las hortalizas y los alimentos ricos en hierro deben ser la base de tu alimentación. Toma alimentos ricos en hierro: carne magra, pescado, marisco, legumbres... La falta de hierro favorece la aparición de celulitis y dificulta mucho más su eliminación.

Por otro lado, debes intentar no retener líquidos. Para ello, reduce o evita el exceso de sal. Para que tus platos no resulten sosos, condiméntalos con zumo de limón, perejil y otras hierbas aromáticas y especies. Sigue una dieta diurética rica en potasio (endivias, berenjenas, frutos secos, setas, plátanos, levadura de cerveza, frutas) y toma infusiones que te ayuden a eliminar líquido, como el té verde o la salvia, un gran aliado para la mujer.

Toma también todo tipo de productos integrales (arroz, pasta, cereales), que absorben y eliminan toxinas y además evitan el estreñimiento, otro enemigo para la celulitis.

La leche es un alimento que en exceso tampoco resulta apropiado. Contiene azúcares (lactosa) de absorción rápida que favorecen la aparición de la "piel de naranja". Puedes tomarla con moderación o sustituirla por leche de soja. En cualquier caso no tienes por qué dejar de tomar lácteos, preferiblemente desnatados, que te garanticen el aporte de calcio necesario (sin olvidar además que existen numerosas fuentes de calcio al margen de los productos lácteos).

Realiza ejercicios de tonificación: bienvenida al Fitness

Junto con la dieta debes hacer ejercicio para activar la circulación de tus piernas. Andar, montar en bicicleta y hacer footing son actividades muy recomendables, además de tonificar de muslos y caderas. Los ejercicios de tonificación y musculación con pesas resultan asimismo muy eficaces para atenuar la celulitis.  Los masajes también son beneficiosos contra la celulitis. 

Los alimentos que combaten la celulitis comparten dos atributos: pocas calorías y excelentes propiedades diuréticas. La fresa es ideal para el estreñimiento y una sofisticada arma contra la piel de naranja. El kiwi y su arsenal de vitamina C alivia el estrés; además, tiene cualidades laxantes y su contenido en potasio favorece el equilibrio hídrico.

La piña no tiene rival; ayuda a digerir las proteínas, acelera la reparación de los tejidos, elimina toxinas y líquidos retenidos, es antiinflamatoria... El pomelo funciona como un purificador; en ayunas media hora antes del desayuno acaba con las toxinas nocturnas. El hinojo es muy diurético y contiene dones similares a los estrógenos que equilibran los niveles hormonales. El apio planta cara al estrés y la ansiedad con su efecto calmante. La zanahoria oficia como el manto de la piel por su alto índice en betacarotenos. Procura tomarla rayada en ensalada y cruda entre comidas. 

¿Cuáles son las causas que generan celulitis?

Ciertas etapas de la vida, como la pubertad o el embarazo, y el uso de anticonceptivos, como la píldora o el anillo, suponen un exceso de estrógenos que suele pasar factura celulítica. La sobredosis vuelve frágiles y porosos los vasos sanguíneos y con ello estimula la acumulación de líquidos y toxinas en los tejidos. 
También contribuyen a su desarrollo la respiración insuficiente, los problemas hepáticos y una circulación defectuosa, porque la celulitis se instala con más facilidad sobre tejidos poco irrigados. 

Nuestro estilo de vida acapara muchas papeletas en esta rifa. Frente a una dieta abierta a todos los nutrientes básicos en su justa medida, la mala alimentación se impone y con ella la celulitis. 

¡Ojo con la ropa ajustada! Opta por prendas amplias y de tejidos naturales que dejen a la piel transpirar. Si tu trabajo le obliga a permanecer mucho tiempo sentada o de pie, procura contrarrestar sus efectos. 
El tabaco es candidato de lujo para caer en sus garras. El humo deteriora la microcirculación, que a través de los capilares lleva nutrientes y oxígeno a las células. 

El estrés puede ser determinante en la propagación del proceso porque la ansiedad y los nervios incrementan la producción de hormonas y por tanto la fragilidad capilar y el acoplamiento de toxinas en los tejidos. La peor medida anticelulítica es convertir la cena en la comida más importante y fuerte del día, cosa bastante habitual en nuestro ritmo de vida moderno.

¿Algún otro consejo a tener en cuenta?

Algunos de ellos ya los hemos citado pero no estará de más realizar un rápido repaso.

  • Cafeína 
    Limite su consumo a diario incluyendo café, té, coca cola.

  • Alcohol 
    El alcohol incrementa el aumento de los niveles de ácidos grasos en la circulación. Además de favorecerse la acumulación de grasa en los lugares donde menos nos gusta, también aumenta el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular. 
    * Recomiendo limitar el consumo a 1 porción por día en mujeres y 2 para los hombres. 
    1 porción = 1 cerveza; 1.5 oz (45 ml) de whisky, ron, vodka y otros licores; 150 ml de vino 

  • Mantén una dieta baja en grasa saturada 
    La grasa saturada  es la que encontramos en todos los productos de origen animal, como la carne de res, pollo, embutidos y lácteos. 
    Elije cortes de carne de res magra, pollo sin piel y lácteos descremados. 

  • Incluye suficiente fibra en tu dieta. 
    Consume al menos 2 frutas al día y 3 porciones de vegetales. 
    1 porción de vegetales es 1 taza de vegetales crudos o ½ taza de vegetales cocidos. 

  • Controla el consumo de azúcar y “harinas refinadas” 
    Sustituye el azúcar de mesa por edulcorantes sin calorías como la “splenda”, “equal”, etc. 
    Opta por lo integral: pan integral, arroz integral, pasta integral… 

  • Evita consumir alimentos procesados, altos en conservantes, colorantes o saborizantes. Cuanto más natural sea su alimentación mejor. 

  • Evita fumar en la medida que te sea posible

  • Realiza ejercicio regular 
    Convierte el ejercicio en parte de tu rutina diaria. Dedica al menos 30 minutos, para realizar ejercicio aeróbico de intensidad moderada, como por ejemplo caminar, bailar, trotar. 

  • No dejes que el estrés te controle. 
    ¡Haz de la relajación parte de su rutina diaria!

Estas estrategias te ayudarán a eliminar toxinas de tu organismo y a reducir la acumulación de grasa, los cuales se consideran como los principales contribuyentes al desarrollo de la celulitis.

No espero que sigas estos consejos al pie de la letra pero si los tienes en cuenta y los aplicas te garantizo mejoras a medio plazo. ¿Qué puedes perder por probarlo? Nada, solo requiere un poco de esfuerzo y buena voluntad.



Xisco Serra, tu entrenador personal