La positividad


Me gustaría inaugurar esta sección como Entrenador Personal que soy y también Entrenador Emocional, ya que sabemos perfectamente que cuerpo y mente van intrínsecamente y necesariamente unidos. Es lo que los americanos llamarían un COACH, alguien que hace COACHING.

De este modo, comenzaría con una reflexión sobre el mensaje que, al menos desde mi punto de vista, recibimos a través de los medios de comunicación: noticias violentas, tristes, desgracias, catástrofes, etc. y sobre todo lo que está relacionada con esa palabra que tan poco me gusta por la negatividad que me provoca: CRISIS.

No se si le ocurre a alguien más pero tengo la extraña sensación de que hay como un intento para que estemos apáticos, tristes, negativos…  y me gustaría que eso cambiara o, al menos, que desde este blog, desde esta lectura, ayudásemos a cambiarlo ¿Por qué no?

De ahí la positividad que personalmente quiero inducir y contagiar a los lectores, ya que me considero una persona positiva, que siempre piensa en positivo, a la que le gusta ver el vaso medio lleno y no medio vacío, porque como citaba la poetisa: el gris también es un color.

De hecho, si pensamos en positivo veremos las cosas con más color. Es lo que puramente llamaríamos LEY DE LA ATRACCIÓN.

Para finalizar, compañeros míos de los hierros, quisiera concluir con esta frase: El optimista siempre tiene un proyecto y el pesimista una excusa; tu bienestar ha de estar siempre por encima de todo.
Un fuerte abrazo,


Xisco Serra
Entrenador Personal y Nutricionista
www.xiscoserra.com


Llegan las frutas de verano; aprovéchate y disfrútalas.


A medida que llega el buen tiempo, van apareciendo en nuestro supermercado o establecimiento habitual un grupo específico de frutas que el resto del año son bastante complicadas de disfrutar. La mayoría de personas encuentran a este selecto conjunto uno de los más apetecibles de todo el año, pero además de su rico sabor y la frescura que nos otorgan en los calurosos días de verano, también debemos tener muy en cuenta los beneficios que su composición brindará a nuestro cuerpo. Disfrutemos, por tanto, de un banquete recolectado directamente de la tierra sabiendo, además, qué es lo que nos proporcionan cada uno de sus componentes.

Fresa
Una de las señales que nos indica que se está aproximando el buen tiempo es la llegada de los cubiletes de fresas a nuestras casas, ya que ésta es una de las primeras frutas en aparecer cuando acabamos de entrar en primavera o estamos a punto de hacerlo.
Ésta deliciosa fruta, muy consumida y apreciada por los públicos de todas las edades, contiene nutrientes indispensables para nuestro cuerpo y, a pesar de lo que podamos pensar inicialmente, su contenido calórico es muy bajo (están compuestas principalmente de agua), lo que las hace un placer permitido en las dietas de adelgazamiento y en cualquier dieta equilibrada y sana. 

Se trata de una de las frutas que contiene más cantidad de vitamina C (100 gramos de fresas son unos 60 miligramos de vitamina C, diez veces más que las naranjas). A esto se suma el hecho de que también es contenedora de ácido cítrico, potenciador de la acción de la vitamina C y desinfectante alcalinizador de la orina.
Su fibra nos ayudará a combatir el estreñimiento y conseguiremos sentirnos, gracias a ellas, mucho menos pesados. Además de que son diuréticas y por ello depuraremos toxinas.
También equilibrarán el nivel de colesterol y el de glucosa en sangre; son anticoagulantes y antiinflamatorias; conservan la elasticidad y colágeno de la piel y retrasan el envejecimiento celular.

¡Eso sí! Ten en cuenta…

Normalmente solemos acompañar a esta fruta con elementos hipocalóricos como el chocolate, el azúcar, la nata… lo que estropea las propiedades “light” de nuestra protagonista. Sin embargo, hay otras formas exquisitas de acompañarlas no tan conocidas y bastante ricas: fresas con zumo de naranja; macedonia de fresas, kiwi y piña; fresas con edulcorante espolvoreado, fresas con yogur desnatado (del sabor que más te guste), etc.

Melón
El melón se caracteriza por ser una de las frutas que más nos llaman cuando aprieta realmente el calor. Esto ocurre, casi como siempre, porque nuestro cuerpo es inteligente y comprende que su contenido en agua es asombroso: entre un 80 y un 90% del melón es simplemente agua, por lo que es excelente para calmar la sed casi sin darnos cuenta. Además, ésta es una de las frutas con menor aporte de calorías, por lo que es muy buena para dietas de adelgazamiento. 
Como dato a resaltar, a pesar de ser un alimento bastante dulzón, se trata de un aliado eficaz para las personas diabéticas. ¿Por qué? El melón posee componentes que ayudan al funcionamiento  adecuado de la insulina en el cuerpo, así que reduce de forma natural el nivel de azúcar en la sangre.

Entre los nutrientes que contiene destacamos su contenido en vitamina A, E y C, y también en minerales como el potasio, magnesio y calcio. Los “piel se sapo” que tengan la pulpa anaranjada también contienen betacarateno, un nutriente poseedor de importantes propiedades antioxidantes y estimulantes del sistema inmunitario.
Por último, y gracias de nuevo al agua, se trata de un excelente laxante y diurético natural, así que parece que sólo tenemos buenos motivos para incluirlo en nuestra dieta durante todo el tiempo que esté disponible en las tiendas. 

Sandía
Esta fruta, al igual que el melón, es un alimento muy rico en vitamina A en forma de carotenos como el licopeno, un componente que previene ciertos tipos de cáncer y ayuda a la disminución del colesterol.

También contiene vitamina C que, entre otras virtudes, ayuda a la formación de colágeno, por lo que resulta ideal en la cicatrización y la formación de nuevos tejidos, ya sean huesos rotos, distensiones musculares, etc.

Por su alto contenido en agua, cuando comemos sandía durante el verano, calmaremos la sed de una forma alternativa para aquellos a los que les cuesta especialmente normalizar el hábito de beber agua de manera continua para no deshidratarse.
También debemos tener en cuenta las agresiones que nuestra piel y cabello sufren durante los meses de verano; la radiación solar, el ambiente seco de algunas zonas, la sal del agua del mar, el cloro de las piscinas, etc. Los melones y sandías ayudarán a conservar la piel en buen estado y tener un cabello brillante y bonito, al mismo tiempo que nos protegen de los rayos solares, permitiéndonos conseguir un bronceado más bonito y seguro.



Cereza
Se trata de una de las frutas más sabrosas y también una de las más versátiles a la hora de cocinar ricos postres.
Como otras frutas, tiene alto contenido en vitaminas (A, B, C y E) pero, además, entre sus propiedades destaca su capacidad depurativa, ya que se consideran uno de los frutos más diuréticos que existen y son ideales para mantener niveles de líquidos óptimos en el organismo. Además de esto, también son útiles para regular la presión sanguínea, por lo que es muy recomendable para personas hipertensas. 
Por último, la cereza es considerada un alimento laxante y muy saciante. A la vez que se consigue un correcto funcionamiento del aparato digestivo, podemos aprovecharlas para merendar a media mañana o por la tarde y así llenarnos y no tener la necesidad de “pecar” con otros alimentos no tan sanos.
Gracias a todos los beneficios mencionados, se trata de una fruta ideal para todos los públicos, incluidas las personas que no quieren aumentar de peso y aquellos que padecen de diabetes.

Melocotón
La principal propiedad destacable de los melocotones viene producida por los carotenos como la xantofila, que son capaces de reducir el colesterol en sangre. Gracias a los minerales, antioxidantes, fibra y potasio que contienen, sus beneficios sólo aumentan, ya que esos elementos ayudan a reducir la formación de placas de ateromas, lo que previene la aparición de cardiopatías. 
Los carotenos poseen otras virtudes como las de proteger nuestras arterias y mantenernos jóvenes durante más tiempo. De hecho, en China, de donde es original esta fruta, los melocotones eran considerados símbolos de inmortalidad. 
Es un alimento poco pesado para el estómago y ayuda al hígado a realizar los procesos digestivos al incrementar la producción de bilis y favorecer la digestión de grasas. Además, al igual que la cereza, tiene propiedades laxantes, así que se convertirá en un gran aliado para las personas que tengan problemas estomacales y/o intestinales. 

Existen diversas formas de consumir melocotón o durazno, todas ellas son válidas y altamente recomendadas, pero la mejor forma de obtener todas sus propiedades es comerlo entero con piel (siempre que se haya lavado anteriormente a conciencia) o en zumos licuados combinados con otras frutas y verduras.

Tal y como podemos observar, no es necesario acudir a los complejos vitamínicos y otros complementos comercializados en las diferentes épocas del año; las frutas, del verano en este caso, nos ofrecen todos los beneficios que podamos buscar y de la manera más agradable. Sólo hay que saber en qué fruta debemos buscar cada propiedad y aliarnos con ellas. Sencillo y delicioso.

Alimentarse bien durante las vacaciones de Pascua




Como entrenador personal, me encuentro con un problema común en la mayoría de personas que se ponen bajo mis directrices: la alimentación durante la época vacacional, como por ejemplo Semana Santa, puentes, etc.

Entiendo que no se trata de culturismo de competición y que poco sentido tiene llevarse los tuppers preparados para 3-4 días ya desde casa. Hablaríamos de unas 15-20 comidas... algo que hasta hace poco carecía de sentido, salvo ahora que por suerte algunos ya disponemos de las comidas preparadas de Live20.

Pero nada de eso es excusa para no alimentarse bien, así que, con vuestro permiso, os daré algunas pautas y consejos para no estropear el trabajo de varias semanas por saltarse el plan  nutricional a la ligera.

¿Cuántas comidas hacemos al día? ¿Una media de 5? entonces analicémoslas de mayor a menor importancia:


  1. Desayuno - en cualquier hotel con pensión completa, media pensión o simplemente desayuno, nos encontraremos el típico desayuno buffet donde normalmente tenemos un buen surtido para elegir. Primera tentación. Pero sabemos lo que nos conviene y seguro que lo podemos encontrar: unos huevos duros, unas lonchas de pavo o jamón york, algo de atún, etc. son alimentos típicos que cubrirán nuestras necesidades proteicas. Los cereales poco azucarados y el pan integral de molde tostado serán una buena fuente de carbohidratos para acompañar esa proteína y siempre habrá la opción de complementarlo ya sea con un yogur desnatado, un flan Clarou de clara de huevo si tenéis acceso a él, o con algo de fruta, preferiblemente piña natural o pomelo. 
    Un zumo natural puede también ayudar a elevar nuestros niveles de glucosa de forma sana para comenzar el día y todo ello acompañado de una buena taza de té o café harán el desayuno perfecto, si evitamos la sección de bollería y helados.


  2. Comida: ya sea en el mismo buffet del hotel o en un restaurante, lo primero que debemos evitar es el picoteo de aceitunas y pan, tan típico en todo restaurante. Vayamos directamente a la carta, donde podemos elegir entre cualquier tipo de pescado a la plancha, carne magra como ternera o pechuga de pollo, y ya tendremos de nuevo la proteína necesaria. Acompañado de unas patatas hervidas o asadas, arroz hervido o algo de pasta, cubriremos sobradamente los carbohidratos que necesitamos y todo ello junto a una buena ensalada con vinagre de vino y aceite de oliva virgen o bien unas verduras a la plancha, nos darán el menú perfecto para estar nutridos sin elevar demasiado nuestros niveles de insulina en sangre, que inevitablemente nos harán engordar. 
    De postre podemos volver a seleccionar un yogur o algo de fruta, evitando por supuesto los postres azucarados que estropearían todo el esfuerzo anterior. Agua durante la comida o bien un refresco light serán una buena opción para hidratarnos.


  3. Cena: seguiremos el mismo plan que en la comida de medio día con la salvedad de evitar los carbohidratos y, en caso de tomarlos, os aconsejo que optéis por los vegetales como el brócoli, coliflor, etc. Un café descafeinado para acabar será una buena opción para los cafeteros como yo y que pretenden descansar luego por la noche, a no ser que tengáis pensado trasnochar un poco, lo cual, dicho sea de paso, sería lo más normal y lógico del mundo. Después de todo, estamos de vacaciones, ¿no?


  4. Nos queda sólo por analizar el almuerzo de la mañana y la merienda de media tarde. Si somos consumidores de suplementos, los batidos de proteína junto con unos aminoácidos nos solucionarán ambas comidas. Si necesitamos carbohidratos, mezclar el batido con unos copos de avena sería perfecto. Y si no se da el caso, en cualquier supermercado vacacional encontraremos pan de molde para poder hacernos uno o dos sándwiches de atún o pavo junto a una pieza de fruta. Las tortas de arroz son también una buena salida a pesar de q su índice glucémico no sea el más bajo, precisamente.


  5. Recordad que la hidratación es también sumamente importante: agua fresca siempre es la mejor opción, aunque las bebidas light, a pesar de no ser lo más sano, nos aportarán los líquidos imprescindibles que debemos de reponer constantemente.


En resumen, no tenemos excusa para no alimentarnos bien fuera de casa en época vacacional, pero tampoco será de extrañar si buscáis alguna justificación para no hacerlo; después de todo me diréis: “estoy de vacaciones y no voy a competir” o "son sólo algunos días y me quiero relajar". Vale, esa parte la asumo, pero luego no volváis con unos kilos de más y os quejéis de haber tirado por la borda varias semanas de duro trabajo en el gym. 

Un saludo y recordad que el verdadero estilo de vida Fitness no sólo se basa en un entrenamiento adecuado a cada persona sino también a unos hábitos de alimentación sanos y continuados.


Xisco Serra
Entrenador Personal y Nutricionista
www.xiscoserra.com

Deportes al aire libre: montando en bici


Siguiendo con nuestras entradas temáticas sobre la realización de deportes al aire libre, especialmente para los que quieran iniciarse en ellos, hoy nos adentramos en uno de los más populares entre los más jóvenes y gente de todas las edades: montar en bicicleta. 

Además de ser un medio de transporte en auge, se trata de una actividad gratificante tanto para pasar un buen rato como para ponernos en forma, eso sí, si lo hacemos de una forma intensiva y concienciada. 
Está científicamente comprobado y demostrado que la intensidad del ejercicio realizado al montar en bicicleta regularmente nos aporta excelentes beneficios a la salud. Pedaleando al menos media hora se entrenan al máximo los cuádriceps y se tonifican y endurecen los glúteos. Los resultados se hacen visibles tanto en la parte superior del cuerpo (pecho, espalda, hombros) como, especialmente, en la inferior (muslos, nalgas, pantorrillas) 




Beneficios


  • Ayuda a eliminar la grasa indeseada, pues al pedalear empleamos la que tenemos de reserva y nos quedamos con la que el organismo necesita. La zona que mejor se ve beneficiada es la de las extremidades inferiores.

  • Los movimientos regulares de las piernas fortalecen la zona lumbar, previniendo así posibles futuros problemas de salud localizados en esa zona.

  • Combate el estrés. 

  • Estimula los pequeños músculos de las vértebras dorsales y esto nos ayudará, al igual que ocurre con la zona lumbar, a prevenir posibles dolores en la espalda en un futuro.

  • Mejora la digestión.

  • Fortalece los pulmones.

  • Vigoriza el corazón.  Al ser un deporte cardiovascular, mejora la circulación sanguínea, el corazón bombea más sangre al cuerpo y entonces el músculo cardiaco se fortalece. Entre los beneficios que esto comporta, se incluye la disminución de riesgo de infarto a casi la mitad.

  • Reduce tu colesterol malo y a la vez aumentará colesterol bueno. 

  • Cuida las rodillas – Según el profesor Frobose, el ejercicio de la bicicleta representa una carga mínima para las articulaciones y las hace fuertes y resistentes. Si notas dolor en  las rodillas al montar en bicicleta, seguramente estés fallando en algo. Los principales motivos para que esto ocurra son:
  1. Una indebida altura del sillín (demasiado baja o demasiado alta), que hace que se fuerce en demasía la articulación de la rodilla.

  2. Utilizar desarrollos demasiado largos.

  3. Una incorrecta posición de las calas en los pedales automáticos (para quien los use).

  4. Forzar la marcha muy por encima de las posibilidades propias, es decir, de la capacidad a la que las articulaciones de la rodilla están aún habituadas.


Consejos para los que planeen comenzar a montar en bici habitualmente:


  • Calienta y estira los músculos, sobre todos los de la zona posterior de las piernas.

  • Pedalea primero con marchas que desarrollen poca potencia.

  • Comienza con 30 minutos al día y ve aumentando poco a poco. La intensidad aquí no es muy importante, lo ideal es mantener un ritmo medio que te permita ir cómodo encima de la bicicleta, aunque el ritmo debes marcarlo tú dependiendo de cuáles sean tus objetivos.
  • Si tu objetivo va a ser el de mejorar el rendimiento a través de la bicicleta no te olvides de ser persistente, realista y, ante todo precavido.

Y hasta aquí nuestras pequeñas sugerencias sobre los ejercicios que podéis hacer cuando os apetezca entrenar y estar bajo del sol al mismo tiempo. Tened en cuenta siempre las directrices que os hemos ido dando en estas entradas: utilizad protecciones; intentad ir siempre acompañados de amigos para que la actividad sea más amena y os cueste menos lanzaros a ella; intentad elegir zonas habilitadas o carriles bici e intentad convertir estas actividades en rutinas deportivas diarias o semanales.


¡A disfrutar de los rayos de sol y hasta la próxima!